18.11.14

Educar en el asombro de Catherine L'Ecuyer




Hasta ahora no hemos recomendado nunca un libro pero hoy quiero recomendaros uno que me he leído este verano (y creo que el único de este año.. jajaja). Este verano me he perdido entre sus páginas. Me ha encantado y creo que es un libro perfecto para todos aquellos que vivimos en las grandes ciudades y criamos a hijos hiperestimulados.


Educar en el Asombro, Catherine L’Ecuyer


Lo recomiendo a todos los papás y mamás. De hecho es un súper regalo ahora que se acercan las Navidades.

El libro no dice nada que nuestra intuición o nuestro propio hijo no nos haya dicho o demostrado alguna vez. Para mi todo lo que dice tiene muchísimo sentido y es muy lógico. Es fácil y rápido de leer. 

Propone dejar atrás la sobreestimulación" de fuera hacia dentro" y reivindica el papel protagonista del niño en su propia educación. Enseñar al niño cada cosa cuando éste lo pide, sin adelantar etapas. De dentro hacia fuera. Invita a respetar, ser sensibles y atentos a la naturaleza e inquietudes de nuestros hijos.

Si hay algo en lo que todos los padres coincidimos es que nuestros hijos de pequeños son curiosos, observadores, preguntones, se caen y se vuelven a levantar cientos de veces, les chifla aprender, lo repiten todo hasta que les sale, en definitiva, tienen un ansia de conocimiento brutal. ¿Entonces por qué hay tantos problemas de motivación hoy en día? 

“ ¿Cómo conseguir que un niño y un adolescente hagan las cosas con ilusión? ¿cómo conseguir estarse quieto observando en calma a su alrededor? ¿cómo conseguir que tenga interés por lo que le rodea? ¿cómo conseguir que esté motivado para aprender?”


Para buscar una respuesta Catherine se remite a esta frase de Tomás de Aquino: 

“El asombro es el deseo para el conocimiento”.

“El niño descubre a través del asombro y es este asombro el que le hace despertar el conocimiento, lo que le motiva para actuar. Educar en el asombro es respetar sus ritmos, sus necesidades básicas, su inocencia, no adelantar etapas. Es respetar su libertad interior, contando con el niño en el proceso educativo, fomentar el silencio, el juego libre, rodear al niño de belleza, sin saturar los sentidos...”

Nos propone no dar siempre respuestas hechas sino invitar a los niños a descubrirlas y a iniciar el proceso educativo desde dentro, a soñar, a descubrir, a volver a la naturaleza, a la simplicidad, como espacio de juego.

“La naturaleza hace que los niños sean capaces de mantener la atención durante horas mirando las plantas, los insectos y jugando con el barro y el agua... La naturaleza permite a nuestros hijos encontrarse con la realidad en estado puro, les enseña que las cosas no son inmediatas y que lo bueno y lo bello llevan su tiempo."


Estas son algunas de las bonitas palabras con las que nos recomienda envolver y acompañar a nuestros hijos. Y con ellas nos lleva a un viaje por la educación, los niños y nuestro rol como padres. 

“El fin de la educación es el niño, no lo que pretendemos conseguir con él. Debemos dejar de inculcar para pasar a sacar lo mejor de ellos”.

A mi me ha servido mucho para cambiar algunos hábitos...


aprender a dejar más espacio a Greta, 

no intentar estimularla y divertirla con cientos de cosas, 

dejarla descubrir y jugar, conmigo acompañándola (no dirigiéndola), 

no darle respuestas a todo, 

incentivar que las busque ella, 

enseñarle el significado de la palabra "misterio", 

preguntarle - ¿Y tú que crees?


Educar en el Asombro, se ha convertido en un MUST de mi mesita de noche. ¡¡¡Os invito a todos a leerlo y además a seguir el blog de Catherine L'Ecuyer!! Y me haría muchísima ilusión si luego compartís vuestra opinión sobre los mismos.

¡FELIZ MARTES!


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